El arte de voltear
No se si soy muy amotriz, inexperta o simplemente torpe, pero creo que voltear una tortilla de huevo, un pancake, una carne, un pescado, lo que sea; es realmente difícil, casi como el intentar ver un capitulo completo de una novela vespertina. de esas que antes eran hechas en México y Venezuela, pero ahora son hechas en Miami, no con acento cubano y habladas en spanglish ¡Ahi si que serian divertidas!, diciendo "What's up mi compa" o un "Ok, nos wachamos después" a Miguel Baroni, a Verónica Castro o a Thalia eso si que seria bueno. Pero no, las cosas no son así, a las telenovelas vespertinas hechas en Miami les ponen un acento mexicano, triste y con poca visión pero cierto.
Pero bueno, el tema es el voltear la arepa, el huevo, la carne, el pescado, la torta, etc; cuando uno esta cocinando y por un lado esta bien hecho y tostadito, pero por el otro lado esta totalmente crudo. Es mas cuando uno hace huevos o pancakes, el otro lado aveces esta liquido y fijo uno lo intenta voltear pero lo que hace es doblar la comida. Realmente difícil, como intentar besar a José Galat, Sarkozy y/o Ronaldinho Gaúcho; difícil, no se como hay mujeres que lo han hecho; bueno hay que aceptar que hay hombres mas feos y desagradables en el mundo, como Juan Manuel Santos, Hugo Chavez y George Bush, con esos si que no solo tocaría vendarse los ojos, sino que también tocaría contener el vomito y las lágrimas para darles un pico. Y en el caso de Chavez aguantar la respiración o ponerse un gancho para colgar la ropa después de haber sido lavada, en caso que uno quiera respingarse la nariz y evitar el verse como Juan Manuel Santos, en el postquirurgico o con las complicaciones que pueden surgir.
En fin creo que el voltear comida en un sartén es todo un arte; como el no sentir guayabo, vestirse hablando por teléfono, planchar, escupir y eructar a lo chofer de camión; cosas que en realidad nunca he podido hacer de manera apropiada y/o con buenos resultados, como para sentirme orgullosa eso. O alguien me va a decir que esta orgulloso de la manera en que eructa o escupe, me perdonan, pero para que uno se sienta orgulloso de eso; primero uno se debe ver elegante antes, durante y después de hacerlo, y segundo la gente que lo ve a uno haciéndolo no debe sentir repulsión por el acto o el producto final; es decir botar un eructo sin olor, un gargajo sin mucosidad o planchar sin sudar, es decir arte, actividades que yo no he podido hacer, ni he visto a alguien hacerlo.
Pero bueno, el tema es el voltear la arepa, el huevo, la carne, el pescado, la torta, etc; cuando uno esta cocinando y por un lado esta bien hecho y tostadito, pero por el otro lado esta totalmente crudo. Es mas cuando uno hace huevos o pancakes, el otro lado aveces esta liquido y fijo uno lo intenta voltear pero lo que hace es doblar la comida. Realmente difícil, como intentar besar a José Galat, Sarkozy y/o Ronaldinho Gaúcho; difícil, no se como hay mujeres que lo han hecho; bueno hay que aceptar que hay hombres mas feos y desagradables en el mundo, como Juan Manuel Santos, Hugo Chavez y George Bush, con esos si que no solo tocaría vendarse los ojos, sino que también tocaría contener el vomito y las lágrimas para darles un pico. Y en el caso de Chavez aguantar la respiración o ponerse un gancho para colgar la ropa después de haber sido lavada, en caso que uno quiera respingarse la nariz y evitar el verse como Juan Manuel Santos, en el postquirurgico o con las complicaciones que pueden surgir.
En fin creo que el voltear comida en un sartén es todo un arte; como el no sentir guayabo, vestirse hablando por teléfono, planchar, escupir y eructar a lo chofer de camión; cosas que en realidad nunca he podido hacer de manera apropiada y/o con buenos resultados, como para sentirme orgullosa eso. O alguien me va a decir que esta orgulloso de la manera en que eructa o escupe, me perdonan, pero para que uno se sienta orgulloso de eso; primero uno se debe ver elegante antes, durante y después de hacerlo, y segundo la gente que lo ve a uno haciéndolo no debe sentir repulsión por el acto o el producto final; es decir botar un eructo sin olor, un gargajo sin mucosidad o planchar sin sudar, es decir arte, actividades que yo no he podido hacer, ni he visto a alguien hacerlo.
